- Refinanciamiento con retiro de efectivo
- Reemplazar una hipoteca por una nueva más grande y usar la diferencia para otros fines, aquí para liquidar otras deudas. El monto del nuevo préstamo en esta calculadora es el saldo actual de la hipoteca más la deuda que se consolida. Los prestamistas limitan cuánto capital puede retirarse, y hay costos de cierre que aquí no se incluyen.
- Consolidación de deudas
- Combinar varias deudas en un solo préstamo con un solo pago. Pasar tarjetas de crédito y préstamos de auto a una hipoteca suele reducir el pago mensual porque la tasa es más baja y el plazo mucho más largo. La contrapartida es que una deuda de corto plazo se paga durante décadas, lo que puede aumentar el interés total, y queda garantizada con su vivienda.
- Ahorro mensual
- Su pago hipotecario actual más los pagos actuales de las otras deudas, menos el nuevo pago hipotecario. Mide el alivio en el flujo de efectivo, no el costo total. Un ahorro mensual grande puede coexistir con más interés durante la vida del préstamo, así que conviene leerlo junto con el interés total del nuevo préstamo.
- Capital e intereses
- La parte del pago hipotecario que liquida el préstamo y paga intereses, sin incluir impuestos a la propiedad, seguro de vivienda ni seguro hipotecario. Tanto el pago hipotecario actual como el nuevo en esta calculadora son solo capital e intereses. Los costos de depósito en garantía suelen mantenerse similares tras refinanciar, así que excluirlos mantiene pareja la comparación.
- Interés total del nuevo préstamo
- Todo el interés pagado durante el plazo completo de la nueva hipoteca consolidada si llega a su vencimiento: los pagos totales menos el monto del nuevo préstamo. Como incluye el interés tanto del saldo hipotecario anterior como de las deudas consolidadas durante un plazo largo, suele ser mayor que el interés que esas deudas habrían costado con sus propios calendarios.
- Deuda garantizada
- Un préstamo respaldado por una garantía que el prestamista puede reclamar si se dejan de hacer los pagos, como una hipoteca garantizada con una vivienda. Las tarjetas de crédito no tienen garantía. Consolidarlas en una hipoteca convierte deuda sin garantía en deuda ligada a su casa, así que atrasarse puede poner en riesgo la vivienda y no solo afectar el crédito.
- Costos de cierre
- Los cargos que se pagan para completar un refinanciamiento, como originación, avalúo, título y registro. Esta calculadora no los incluye. Se pagan en efectivo o se suman al nuevo préstamo; si se suman, el saldo y el pago aumentan. Dividir los costos de cierre entre el ahorro mensual da un número aproximado de meses para recuperarlos.
- Plazo del préstamo
- El número de años en que se paga la nueva hipoteca consolidada. Un plazo más largo reduce el pago mensual pero aumenta el interés total. Elegir un plazo más corto que el que le queda a su hipoteca, o pagar algo adicional cada mes, puede conservar buena parte del beneficio de la tasa y limitar el tiempo que se arrastra la deuda consolidada.
- Relación préstamo-valor (LTV)
- El monto del nuevo préstamo dividido entre el valor de avalúo de la vivienda, expresado en porcentaje. Sumar otras deudas a la hipoteca lo aumenta. Los prestamistas fijan un LTV máximo para los refinanciamientos con retiro de efectivo, lo que limita cuánta deuda puede consolidarse, y un LTV más alto puede implicar una tasa mayor o seguro hipotecario.